EL SECRETO ESTA EN LA LLAVE

miércoles, 2 de mayo de 2012

TIERRA DE NADIE





  


   


 


                       TIERRA  DE  NADIE



La Tierra es un planeta terrestre significa: un cuerpo 

rocoso. Eso es más o menos en pocas palabras para 

definir lo que aprendí en el colegio cuando era 

pequeña. No era de nadie, hasta que fue

“descubierto” y comenzó una lenta degradación en 

ella. La superficie esta cubierta de agua 70, 8%.

Poco a poco, la humanidad fue llegando,instalándose 

en pequeños territorios. Era una raza muy tosca con 

todos los sinónimos: 

Bastos, rudos, incultos, burdos y tremendamente 

feos. Carecían de todo: comida, vestido y dónde 

resguardarse.




Con el paso del tiempo, hablamos 

de millones y millones de años. 

“Algo” de inteligencia salió en 

alguno de las duras cabezas y 

trataron de llenar su estómago, 

pues no sabían cómo se llamaba, cazando 

pequeños animales que, había a su alcance todo les 

valía de esa caza: huesos, piel, dientes etc.

Comenzaron a tapar un cuerpo feo, sucio y mal 

hecho ya que los cambios de temperatura, así lo 

aconsejaba, aunque ellos aún no sabían de las 

estaciones.

Tozudos y guerreros, después de años, estaban todo 


el santo día dándole con sus toscas armas por 

“quítame esas pajas”, pues como no tenían otra cosa 

que hacer, defendían lo poco que tenían.

Luego, los tiempos cambiaron y los pequeños grupos 

se iban haciendo más guerreros. Combatían con 

tribus que no conocían, pero su forma de “entablar 

amistad” era romper la crisma con el grueso garrote 

que habían hecho. Si ganaban nunca supieron cuál 

era su premio y, si perdían, regresaban mal 

estrechos, con el cuerpo brutalmente herido.

Más mal que bien, las chozas de barro y paja, iban 

creciendo. La caza de animales más grandes, eran 

buenas. Aprendieron a pescar y el fuego hizo acto de 

presencia. Era el descubrimiento más preciado. Pero 

las guerras seguían más crueles, y más muertos.

Y, La Tierra comenzó a dividirse en pequeños y 

grandes trozos, al principio a medida que se iban 

instalando en ella.

De la noche a la mañana, ésta tenía su precio. No se 


sabía el cómo y el porqué tenía dueño ¿Quién era el 

verdadero dueño? ¿…? ¿A quién se la habían 

comprado? Enigmas del pasado, se diría. Pero 

estamos en el presente y hoy La Tierra ya no es ese 

hermoso planeta azul y verde. Lo hemos estropeado 

todo y éste muy dolido, de vez en cuando deja ver 

su enfado: inundaciones, terremotos, destrucción 

total de países etc.

Algún día un pequeño trozo de La Tierra, albergará 

nuestro cuerpo cuando haya concluido nuestro paso 

por ella. Tierra que tendremos que pagar para ser 

enterrados en ella y, volvemos a preguntarnos 

¿quién es el dueño de La Tierra?









*Un  homenaje a nuestro Planeta Tierra
R. P. intelectual 00/ 2011/ 3013
León 14-5-2003

domingo, 15 de abril de 2012

NO SOMOS TAN MALOS





Después de todo, no somos tan malos. Así al menos se ha demostrado al decir tajantemente NO a la guerra. En muchísimas partes del planeta Tierra se pudo demostrar; aunque muchos como yo, pensemos que sería la totalidad del mundo, a pesar de que no se viera por distintas razones.


No haber medios de comunicación, no poder hacerlo ante las amenazas de ésos que sí quieren la guerra.
¡Claro, cómo ellos no van!, solemos decir o pensar cuando nos topamos con esa chusma que no arriesgan nada, simplemente aguzan a los demás a enzarzarse en conflictos bélicos que a la postre, lo único que reportan es muerte, destrucción, miseria y un odio, difícil de excluir entre los pueblos afectados.

La humanidad está cansada, dolida y sólo desea paz. Las muchas guerras padecidas en el transcurso del tiempo no han servido para nada ¿Para qué sirve una guerra? Se sabe cuando empieza, pero nunca cuando acaba y en el medio de ella, muerte, desolación. Luego, cuando apenas hay jóvenes guerreros para empuñar esas armas de destrucción, cuando el cansancio llega hasta el alma, cuando la mujer ya no puede parir más porque sus hombres han muerto, entonces sí, se firma una paz.




Los que nunca conocimos esos actos bélicos, no deseamos conocerlos. Nuestros padres y abuelos, víctimas de esos años de barbarie son en muchos casos, los encargados de concienciar a sus hijos. Ellos vivieron la desgracia y el terror de la muerte sin razón alguna ¿Por qué ahora?

El tiempo se ha encargado de civilizarnos, de ser más humanos y pensamos que, una guerra no es motivo alguno para dirimir nuestras diferencias, si es que las hay. Pero como siempre los matones de turno se aburren de esta paz, aunque sea incierta.

Sacan punta de todo. Ponen patas arriba a todo lo que ha costado años en poner en su sitio y de la noche a la mañana, tratan de hacernos comulgar con ruedas de molino, por decir algo ¿No creen que más les valía gastar esos miles de millones en algo que valiera la pena? Por ejemplo: Hay países que carecen de lo más esencial: Alimentos, agua,
medicamentos, un lugar donde vivir dignamente. Con ayudar a todas esas personas, es más que suficiente.

No creo que tengan la osadía de ir a esos países y pedir su voto para una causa que ellos, la están sufriendo año tras año.
No. No a la guerra. Quiero unir mi garganta y gritar PAZ hasta enronquecer a los millones que pueblan este herido planeta.







R.P intelectual 00/2008/1319
León, 18 -Febrero -2003

sábado, 31 de marzo de 2012

AGUA VIVA























“... En la hora sexta, Jesús fatigado del camino, se sentó junto a la fuente. Una mujer procedente de Samaria, se acerca a sacar agua y Jesús le dice: Dame de beber”
La hermosa mujer quedó brevemente inmóvil, con el cántaro de agua fresca medio lleno. Después, miró al hombre y le contestó:
“-¿Cómo tú siendo judío, me pides de beber a mí, mujer samaritana? –responde con un deje lleno de estupor, puesto que los judíos y samaritanos no se tratan.
Jesús contesta:
-“Si conocieras el don de Dios y quien es el que te dice: Dame de beber, tú le pedirías a Él y Él te daría a ti agua viva”


La samaritana miró con sorpresa al hombre. Era la primera vez que le veía y, muy distinto a los que ella trataba o enamoraba.
Su presencia le intimidaba, pero siendo mujer lanzada y nada retraída, le dijo con cierta cautela:
-“Señor, no tienes con qué sacar el agua y el pozo es hondo, ¿de dónde pues, te viene esa agua viva?
Le observó en silencio, esperando que Él hablara, pero al no obtener respuesta prosiguió:
-“¿Acaso eres tú más grande que nuestro padre Jacob, que nos dio este pozo, y de él bebió él mismo, sus hijo y sus rebaños?”

Cuando terminó de hacer su larga pregunta, respiró lentamente mientras examinaba con atención al desconocido viajero. La respuesta de Jesús, cortó sus pensamientos.
-“Quién bebe de esta agua volverá a tener sed, pero el que beba del agua que yo le diera no tendrá jamás sed.
La samaritana le miró con una expresión de duda, de extrañeza. No comprendía lo que
ese hombre le decía, así todo, se encaró con él y siendo como era, una mujer bastante suelta le dijo con cierta reticencia:


-“Señor, dame de esa agua para que yo no sienta más sed ni tenga que venir aquí a sacarla”.
Jesús miró largamente a la mujer después, dirigió su mirada a la lejanía y pasados unos segundos, posó sus ojos en la samaritana que, con gran audacia le observaba detenidamente y le dijo:




-“Mujer, el agua que yo te ofrezco, colmará tu sed de felicidad, la felicidad que no encuentras aquí”
Seguía sin comprender lo dicho por el desconocido, aunque en su interior algo le decía que ese hombre le daría lo que siempre había buscado.

La samaritana hermosa mujer era muy hábil en robar amores ajenos. No le importaba que fuera el marido de la vecina, ella sólo pedía una mínima caridad, un afecto para su maltrecho corazón y se ofrecía al primero que se lo daba.


Cuando necesitaba más, cambiaba de hombre; aunque dentro de ella algo le decía que, su forma de comportarse no era legal, pero se acobarda el pensarlo y por tal motivo, vive, vive al máximo y no desea oír su corazón, ni su conciencia.
No tenía amigas. Sus vecinas de Sicar la eludían. Ellas se consideraban muy decentes y su conducta, no era nada edificante razón por la cual, pasaban sin mirarla, aunque en su interior se manifestase la envidia, por ser una mujer tan desafiante ante sus opiniones y saber decir claramente la verdad.


En los proyectos de Jesús, entraba como instrumento de salvación, la hermosa samaritana. Una débil ciudadana de Sicar que, escogida expresamente en un agobiante día de calor, junto al brocal de un pozo perdido en el campo, tuvo un diálogo con ella.
Jesús, sabía de la vida tan disoluta que la bella mujer tenía. No deseaba avergonzarla, sino ayudarla y hacerla ver, que Él no la juzgaría.
-“El agua viva, es símbolo de la vida eterna” - -le dijo y continuó: Yo no soy un hombre al que puedas dar tus favores. Sé lo que ha sido tu vida...”
__Señor, veo que eres profeta –dijo tímidamente, aunque no se sentía molesta, sino más bien liberada. Él no la rechazaba. Algo en su interior va cambiando. En un murmullo lleno de confianza le dice:
__Sé que va a venir el Mesías.
_”Soy yo, el que habla contigo”


La revelación la llena de felicidad. Necesita hacer partícipe a todos sus convecinos.
Corre. Sus pies, apenas se posan en el suelo. Sus miedos y falsos dioses, han desaparecido y en su lugar, Dios ha entrado departiendo con ella, con gran amor y mucha tolerancia.
La deshonrada y sincera Samaritana, será la que anuncie que el Mesías ha llegad
o.








R.P.intelectual 00/2011/3021
León, Semana Santa 2002
Relato para Semana Santa
Revista El Desenclavo

miércoles, 21 de marzo de 2012

SUSPIROS




















Eres como el suave roce de un suspiro, que salta gozoso como

las aguas cristalinas que corren entre las piedras.
Suspiros que se pierden entre la bruma de los sueños desdibujados

entre las nubes de un cielo lejano.

Suspiros que van envueltos entre sonidos distantes perdiendo

el aroma de los besos robados.
Hojas que duermen bajo la luna esperando el sol del nuevo día.

Suspiros en la noche callada llena de fragancia de mujer que

te empapa hasta enloquecer.
Estrella que brillas en la oscuridad dando con tu luz,
un rayo que juega en la noche.
Suspiros cuando abrazas mi cuerpo tapas mi boca con los besos

olvidados, borras mis lágrimas, susurras en un murmullo

¡te quiero! ¡te quiero!





















León 29-2-2012



viernes, 2 de marzo de 2012

DERECHOS HUMANOS









Todos hemos oído esta frase Alineación al centroen más una ocasión y muchos, clamamos y pedimos esos derechos cuando vemos como una y otra vez, son pisoteados a diario por la intolerancia de los que luego se auto proclaman liberales.




¿Es tan difícil conceder esos derechos? Por lo que ve día a día, parece ser muy arduo en todas sus definiciones. ¿Vestimos al desnudo? ¿Damos de comer al hambriento? ¿Cobijamos bajo techo al falto de él? Todo ser humano desde que es engendrado hasta que muere, tiene sus derechos: A nacer, vivir y morir dignamente. Estos tres puntos tan importantes para la humanidad, son quebrados sin el más mínimo pudor, ante la impasibilidad de los que luego nos creemos libres de toda culpa.

¿Qué son los derechos humanos? Algo muy simple de hacer y de conceder, pero ¿estamos

dispuestos a ofrecerlos? ¿Damos vida a ese ser que quiere nacer? ¿Devolvemos la sonrisa a ese

niño famélico y falto de amor? ¿Redimimos a esa mujer, víctima de la barbarie humana?

¿Ayudamos a ese hombre hundido en la miseria? ¿Protegemos a nuestros ancianos, privados de

algo tan esencial como es el calor humano?

Me da vergüenza el pensar, cómo somos en realidad. Se gastan innumerables litros de agua en

regar campos para el disfrute de algunos afortunados. Agua, que es muy poco valorada para

muchos que, la malgastan en un grifo abierto.

Nos gastamos en comer mucho dinero, cuando menos de la mitad, comerían los hambrientos y

saciaríamos a humanos que se van a dormir con el estómago vacío.







¡Cuánta ropa queda colgada en los armarios, porque ya no se lleva! Cuánto darían ellos por una simple tela que tapase su desnudez.

Dormir al raso, entre cartones sufriendo los rigores del tiempo, no estar bajo techo habiendo tantos que pueblan las ciudades.



Todos sin excepción alguna, tenemos derecho a nacer y a vivir libremente. A defenderlos.

No seamos tan intransigentes y dejemos esa conducta tan deshumanizada con los que sufren.








R.P. intelectual 00/2008/1318

León, 15, Diciembre, 1995






































































































martes, 14 de febrero de 2012

CAMBIAR DE CARA






En el mes de Febrero, siempre nos visitan unas fiestas de lo más inverosímiles que, el ser humano ha diseñado en cada rincón del mundo. Hasta el más remoto y minúsculo lugar, casi todos participan de ellas.

Gracias a los medios de comunicación y otras fuentes, vemos como los países y pueblos organizan unos festejos de lo más variopinto que hay. La participación en dichos eventos es generalizada. Quieren expresar lo que de verdad sienten.


Hay ciudades en que los carnavales es toda una proeza de boato, elegancia y misterio como son los de Venecia.

Allí se viven esos días con tanta intensidad, que toda la pequeña y romántica ciudad participa.

Según los libros, es en el siglo XVII cuando surge de manos de la nobleza. Son tan espectaculares, que unos queda sumergido en la historia.





Otro de los más nombrados es el del Río de Janeiro. Alli más que nada, es un culto al cuerpo y más de la mujer, ya que son admirables, pero también participa todo aquél con sus vistosos trajes, se ven en la Escola de Samba. Todo un espectáculo de horas que se encadenan sin que nadie decaiga.


En toda geografía española cada pueblo tiene sus carnavales especiales y lo es, porque siguen las pautas de sus antepasados.




Cuando llega esta fecha mi madre nos contaba cómo eran en el pequeño pueblo de la montaña donde nació.

Esos carnavales tan arraigados que persistían con sus mascaradas, antruejos, carnestolendas, cencerros, zangarrón etc.

Para mí, eso era carnaval con toda la sencillez, aunque las palabras usadas para describir las cosas, eran muy difíciles de entender.

Con paciencia y todo detalle, nos describía cómo eran los ropajes que usaban, de dónde lo sacaban etc... pues todo valía para hacer reír. Luego, unos frisuelos, orejas y los mayores, su copa de orujo.

Los carnavales nos vienen de Egipto, hace más de 5.000 años del Imperio Romano. Después las fiestas paganas del dios Baco. Ahora la permisividad, el descontrol... ¡Es carnaval, todo vale!









León 1 Febrero 2012

jueves, 15 de diciembre de 2011

EN EL CÁLIDO RINCÓN









La mañana se abría paso en un cielo enmarañado de nubes grises, casi negras. El intenso frío arañaba sin piedad la solitaria y angosta calle, que cubierta de copos de nieve daban un paisaje invernal.
Berta sacó la mano que tenía bajo el chal de lana y la acercó al cristal. Intentó borrar la fina escarcha para ver mejor, pero desistió al comprobar que no podía. Volvió a resguardarla y se fue a la cama.

Se tapó y sus manos buscaron el vientre, lo acarició con gran ternura trasmitiendo a través de ellas, todo ese amor que intentaba dar al hijo que estaba dentro.
Cerró los ojos y trató ver a ese ser que día a día, se había ido formando. Ya estaba totalmente conformado y ahora a esperar, le habían dicho.
“¿Cómo será? –musitó. Su mente comenzó a dibujarlo.
¡Oh Dios! –dijo alborozada, cuando sus manos palparon un diminuto pie que, se movía en el vientre.
¿Quieres salir? No, aún no. Espera unos días.
La respuesta fue otro pequeño golpe.
Cariño mío, dentro de poco saldrás. Estás mejor en el cálido rincón en el cual vives. Ahí estás caliente, yo te protejo.

Otro pequeño movimiento.
¿No quieres estar más tiempo ahí? Por favor amor mío, estate quieto. Déjame disfrutar unos días más contigo en ese rincón tan cálido y hermoso en el cual estás.
El movimiento cesó. Una hora más tarde se levantó. Nevaba copiosamente y el frío se colaba por cualquier abertura.







El día transcurrió con mucha lentitud. Las horas no tenían prisa por pasar. El reloj tan veloz antes, le costaba trabajo mover sus agujas. Eso al menos le parecía cada vez que lo miraba.
Se encontraba cansada, pesada y sin ganas.
Es mi hijo que ya desea nacer.
Cuando el niño salió del cálido rincón, protestó llorando.
-Es un hermoso niño ¿cómo lo va a llamar? –preguntó la enfermera posándolo en el pecho de la madre.
-Hoy es Navidad. Le llamaré Jesús –contestó abrazándolo contra ella.







León 25 Octubre 2011