EL SECRETO ESTA EN LA LLAVE

jueves, 28 de octubre de 2010




LÁGRIMAS DEL ALMA




“ALGÚN DÍA LLORARÉ POR TI”
Día tras día, los seres humanos como niños, jóvenes, adultos y ancianos, cierran sus ojos para siempre. Otras veces, la escurridiza figura nos visita dándonos un regalo que, la mitad de las veces, es un aviso de que la próxima vez, será la definitiva.
¿Quién es esa figura tan desdeñosa que, nos da un regalo sin pedírselo?
Nadie la conoce, pero su mala fama da escalofríos, cuando se la menta. No tiene edad, puesto que desde que el mundo se creó, está sin parar un segundo, cortando ese invisible hilo que nos une a la vida.
Sorda, muda e implacable a súplicas, no se deja seducir por ellas. Es feliz cuando de un plumazo, la mortalidad es grande en un devastador terremoto, guerras sin sentido, asesinatos de personas etc.
¿Es feliz? –preguntamos. No. La felicidad no está hecha para ella. Ignora ese vocablo tan venturoso.
Cuando nos golpea, su zarpazo puede ser demoledor, sino tenemos esa fuerza interior de la que muchos carecen.
Sabemos que, hay personas que son incapaces de aceptar esa visita tan funesta. A esas personas hay que ayudarlas moralmente. Brindarles todo nuestro afecto y hacerles comprender, que su paso por ésta vida llegó a su fin, pero nos queda un hermoso recuerdo si ésa persona, llegó a ser parte de nuestra vida.

Seamos serios. Hay tres palabras muy importantes en la vida: Nacer, Vivir y Morir. Nacemos para Vivir una nueva vida y Morimos, cuando nuestro final ha terminado. La muerte es algo que muchas veces nos aterra y, la hemos creado de la forma más cruel y horrorosa que nos imaginamos.
No, no hay un esqueleto con una guadaña esperándonos. La imaginación es grande y libre. La muerte en sí misma, es el final de nuestra vida.






León 27-10-2010

* Dedicado a los seres queridos
que nos dejaron

lunes, 25 de octubre de 2010

VENECIA, UN SUEÑO

Estación de Santa Luzia


Cuatro horas. Florencia, Bolonia, Ferrara, Padua, Mestre y Venecia.
Alucinante cuando salí de la estación. La calle estaba llena de gente e igual que las terrazas.
Llegamos al hotel, un minísculo callejón paralelo a la calle, por donde habíamos venido. Bonito, atractivo y una cama que me esperaba después del largo día que había tenido.




El Gran Canal


La calle principal de Venecia es un gran canal. Fue una gran impresión al verlo. Todo en él era actividad. Barca de taxi, correos, transporte de mercancías, materiales de obra, escombros, autobús urbano etc. El puente de Rialto en la mitad de el canal desde la plaza de Roma, hasta la de San Marcos esta sostenido por 6.000 estacas. De 45 metros de altura, 48 de longitud y 22 de ancho. La ciudad por entero es de 3 kilómetros y 800 metros de calle bajo canallas ventanas de palacios y las casas que dan al canal.
El puente de La Academia de hierro, construido en 1854 por los austriacos. Hay 400 puentes de hierro sobre 45 canales que atraviesan los 6 barrios de la ciudad.
Hasta 1486 eran todos de madera y sólo los más importantes, tenían un pretil. A pesar de su longitud, solo hay tres. El Scalzio al comienzo, El Rialto y el de La Academia.canal. Una ciudad partida en dos por él. Es la principal arteria de Venecia.El puente Degli Scalzi, fue construido por Eugenio Miozzi. Se sustituyó por un nuevo puente de hierro realizado por los austriacos.

El Vaporeto






Cogemos el vaporeto, autobús urbano y nos fuimos...
Plaza de San Marcos






a la Plaza de San Marcos. La que Napoleón llamaba "Salón de Europa"



Vista desde El Campanile

Después subimos Al Campanile de 60 metros de altura.La vista de Venecia con su canal es impresionante.
Tiene 4 enormes campanas y una de ellas comenzó a tocar.Detrás de mi una joven madre con su bebé en brazos, se asustó y comenzó a llorar. El dueño de una pequeña tienda de postales, le dio unos auriculares para que se los pusiese en sus orejas. Automáticamente el niño dejó de llorar.


En lo alto del Campanile


El enorme badajo de la campana se movía retumbando el pequeño lugar en el que estábamos.Las vistas desde allí arriba de Venecia eran hermosas. Está todo tan junto que no se ven los pequeños canales que hay.El gran canal, la calle más bella del mundo, dijo Philippe Becommynes, embajador del Rey Carlos VIII, había leído. Es la frase más auténtica que se merece.


Caballos de la cuadriga




Ésta cuadriga de caballos es la auténtica y están dentro para preservarles de los rigores del tiempo.
Son de bronce y están en la Basílica de San Marcos.


Basílica de San Marcos
Bajamos y nos fuimos a ver la Basílica de San Marcos. Toda ella decorada de mosaicos dorados. Uno ocupa una gran
pared y es el árbol genealógico de la Virgen.
Una gran obra muy bien elaborada.
Fuimos al café Florían, nos sentamos a descansar mientras escuchábamos un quinteto tocar toda clase de música. Después a comer. Una tranquila terraza, luego toda la tarde callejeando.


Canal






Este es uno de los muchos pequeños canales

que atraviesan por las calles



Góndola en el canal

Se pueden ver cantidad de Góndolas en los
diversos canales. Paseando a la gente para
ver mejor todo.
Es una ciudad elegida para las bodas por su
encanto. Las Góndolas son elegidas por las
parejas de novios para hacerse las correspondientes
fotos. Están muy bonitas adornadas y son muy
confortables, Luego recorren los canales.


Puente de Rialto


Desde allí, se contempla toda la maravilla
que encierra Venecia. Casas señoriales,
palacios etc. El gran canal es el eje que maneja
toda la vida allí.



Cruzando El gran Canal
en Góndola

Luego... me monté en una Góndola para atravesar el cana
Íbamos unas 6 personas, me senté en un lateral muy estrecho, como son las góndolas.
Se bamboleaba tanto que, no fue nada romántico para mí, ni disfruté de ella. Estaba deseando bajar.


Máscaras de Carnaval

En una de las muchas pequeñas tiendas que vimos, las máscaras de carnaval nos llamó la atención por lo vistosas que eran En otras también tenían elegantes vestiduras de damas y hombres.Todas ellas, eran tan fantásticas que estuvimos tiempo admirándolas.
Los carnavales venecianos, son de mucho raigambre y ellos lo viven cuando se disfrazan con vestiduras de mucho valor.


Casa donde vivió el
pintor Tintoreto






Vimos la casa dónde vivió el pintor Tintoreto
Me gustó verla y mientras miraba la pequeña
estatua y la lápida, pensaba que allí él, había
pintado sus maravillosos cuadros.


Fachada de la casa D´oro

Cuando atravesamos los pequeños puentes te puedes encontrar cosas maravillosas.
La fachada de ésta casa tan bonita, fue una de ellas.
Seguimos callejeando hasta la hora de coger el vaporeto.
Más de media hora hasta el lugar que lo habíamos cogido por la mañana. Cenamos en una terraza y nos fuimos al hotel. Muchas horas fuera de él.
Puente de Rialto




Es un gran puente, hermoso y perfecto
Hay que admirarlo desde la perspectiva
de abajo para ver lo bien que esta hecho.

Uno de los callejones




Este es uno de los callejones que con los brazos
en cruz, eran todo el ancho que tenían.
Pequeños pero muy llenos de encanto.



Jueves, nos acercamos a la zona del gheto judío. Callejeamos por sus pequeñas plazas, callejones estrechísimos, puentes etc. Nos sentamos en una terraza, escribí y tomé un frío campari y por segunda vez, me monté en una góndola. Nos acercamos al mercado de frutas y pescado.
Compré un hermoso ramillete de pequeñas guindillas muy rojas. Parecía un ramo de flores.


Iglesia donde se
bautizó a Vivaldi





Hicimos una parada para ver por fuera
la iglesia donde se bautizó a un gran
músico como fue Vivaldi.



Otro paseo y nos fuimos a comer, Después nos acercamos a El Campo de Santa Margarita. Una plaza, nos sentamos en una terraza y me tomé un capuchino. Estuve escribiendo, se ha puesto fresco y el cielo está nublado.
Recorrimos un rastro muy interesante. Subimos y bajamos puentecillos. Callejamos y creo, que
nos queda muy poca Venecia por ver.
Nos sentamos en otra terraza a tomar otro campari haciendo tiempo, pues a las ocho y media vamos a ver en El Ateneo en la plaza de San Marcos, un concierto de Vivaldi, las 4 estaciones.
El violín concertino, es un joven que dejó al público más que fascinado por la maravillosa ejecución tan brillante. Era digno de ver, cómo vivía él la música que estaba tocando. Sólo teníamos ojos para seguir las evoluciones del brazo que, se movía con brío al compás del arco que la mano sostenía. Divino. Nos llenó por completo su arte.
Cuando salimos una hora después comenzaba a llover. La Plaza de San Marcos iluminada, preciosa parece un salón de bailes de cualquier palacio europeo al reflejarse la luz en las baldosas.
Noche en al Plaza de
San Marcos
La música de fondo que se oye es muy bonita. Había aún mucha gente en ella.
Aceleramos el paso cuando las gotas fueron más seguidas.
Cuando llegamos al pavoreto, cantidad de gente ya esta allí. Quedamos fuera al llenarse junto con las personas que también lo esperaban.
25 minutos hasta que llegó de nuevo llovía menos, pero la temperatura había bajado.
Día de partida. Amaneció muy cubierto y cuando fuimos a la estación lloviznaba.Cogimos el autobús que nos llevaría al aeropuerto.
El vuelo trae una hora de retraso.Comemos algo, pues serán las 5 cuando lleguemos a casa.
Montada en el avión, vi cómo llovía y pensé "Venecia llora por mi marcha".
Venecia precioso, la plaza de San Marcos y El Campanile nos dicen adiós.
Era una triste despedida antes de que el avión fuese envuelto en nubes. No pude ver ni Génova, Barcelona y Madrid. CHAO VENECIA







Venecia 16-9-2010LEÓN 6-10-2010
Nota: Entre Roma y Venecia, hemos
llegado más que al límite de andar,subir y bajar escalones.

*datos: hicimos unas 400 fotografías
entre los dos viajes. Seleccionar las
que irían en los relatos, fue muy
difílcil para mi














































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































martes, 28 de septiembre de 2010

ROMA, CIUDAD MILENARIA


Aeropuerto de Barajas





Una tarde llena de color, con un sol que daba los últimos coletazos de verano, llegamos a la T4 para coger el avión que nos llevaría a Italia. Nuestro destino sería Roma.
En un atardecer claro y apacible el avión comenzó a elevarse. A través de la pequeña ventana, veía minúsculos núcleos de casas. Nos elevamos a 10.300 metros de altura.
Sobrevolaríamos Madrid, Valencia, Mallorca, Cerdeña y Roma, donde llegaríamos a las 10 y cuarto de la noche.
Poco a poco la oscuridad se fue haciendo dueña. Una de las veces que miré por la ventana, lo que vi me dejó admirada. El avión pasaba sobre la isla de Mallorca y las luces le hacían parecer una enorme araña.
Cuando llegamos a Roma el experimento fue maravilloso. Nunca había volado de noche y el ver las luces delimitando carreteras, vías, edificios, monumentos etc. me gustó mucho.Llegamos a las 10 y 10 de la noche y nos llevó más de 30 minutos en recorrer el aeropuerto hasta llegar al tren que nos llevaría al centro de Roma. Cuando salimos camino del hotel, el recorrido que duró un cuarto de hora, me desilusionó. La mayor parte estaba muy oscuro, vacío y muy sucio. Los barrenderos, no debían de pasar por esa avenida. El hotel bonito, con una gran cama en la cual me acosté y quedé profundamente dormida.


Moisés de Miguel Ángel


Nueve de la mañana, desayunamos y comenzamos el programa.
Encaminamos nuestros pasos a la iglesia de San Pietro in Vincoli, en donde estaban las cadenas con las que estuvo preso San Pedro y que milagrosamente permanecían unidas desde hace siglos.
Allí estaba la escultura de El Moisés de Miguel Ángel




Coliseo
Luego fuimos al Coliseo. Es para quedarse sin respiración. Enorme y tan lleno de historia que, no puedes por menos de pensar todas las cosas terribles que allí sucedían. Tenía una capacidad de 45.000 espectadores, que gozaban viendo correr la sangre de los condenados al ser despedazados por los leones. Lucha de gladiadores, martirio de cristianos, matanza de animales salvajes. Algo irreconciliable con la lección de civilización dejada por Roma al mundo.


Arco de Costantino



La Colina del Palatino, donde estaban los palacios de los emperadores Romanos, y que era el centro de la vida política, comercial y judicial de la antigua Roma, una de las más grandes metrópolis del mundo antiguo.



Ruinas en el Palatino
Arco de Tito en el Foro


Templo de Vesta en el Foro









Ruinas del Templo de Vesta




Vía Sacra en el Foro










Subida al Capitolio



Escalinata que lleva al Monte Capitalino, con grandes esculturas

Vistas del Foro




Boca de la Verita


Fuimos donde está la iglesia donde se encuentra la Boca de la Verdad. Una gran máscara invita a desenmascarar de forma imparcial a todos los mentirosos, al introducir la mano en su boca.
Se decía que sus fauces, la cortaban si eras un perjuro.




Ruinas del Circo Máximo

Nos acercamos al río Tíber y nos sentamos a tomar un gran helado italiano en la isla Tiberina.
De allí al Circo Máximo, donde se hacían carreras de cuádrigas y que ahora, es un inmenso campo.
De allí nos fuimos al hotel, me acosté y dormí de un tirón.Habíamos estado 12 horas fuera.


Cripta de los Capuchinos
Domingo mañana. Empezamos a las 10 en la plaza de Barberini.
Luego bajamos a la cripta de los huesos o cementerio de los Capuchinos. Las cinco capillas están decoradas con los huesos de 4.000 frailes capuchinos. Una frase escrita en un recuadro a los pies de unas tumbas dice:
COMO VOSOTROS, NOSOTROS ÉRAMOS, COMO NOSOTROS, VOSOTROS SERÉIS
Toda una lección en pocas palabras


Escalinata de plaza España





Fuente de la Barccacia




De allí a la plaza de España, con su
obelisco y la fuente en forma de barca.



Fontana di Trevi


Hermosa, la mires por donde la mires. Domina la plaza del mismo nombre. Las estatuas alegóricas de la fuente barroca, fue terminada en el año 1762, pero el escultor Nicolo Salvi, murió 11 años antes del final de los trabajos.
El Titán del grupo escultórico, representa a Océano que avanza sobre una concha tirada por dos caballos precedidos de tritones.


Echando la moneda


En los laterales, las estatuas que representan la Salud y la Abundancia. Las aguas de la fuente vienen del manantial del acueducto Vergine, construído por Agripa en el año 19 a. C.
Me senté y me olvidé de todo lo que me rodeaba que, era muchísima gente. Me puse de espaldas, tiré la moneda y pedí mi deseo:
Volver a Roma


Después nos fuimos a la iglesia de San Ignacio. Una maravilla para los que amamos a la pintura. Nos quedamos callados, sin voz al ver tanta maravilla.

Panteón

Luego llegamos hasta el Panteón que lleva 2.000 años en el mismo lugar.
Construído en tiempos de Augusto en el año 27 a. C. y destruído dos veces por un rayo, fue reconstruído por Adriano entre el año 118 y el 125.
La fachada del Panteón con la inscripción del yerno de Augusto: Marco
Agripa (L.F. significa:Luci Filius, hijo de Lucio) que, lo hizo en el tercer año de su consulado ( COSTERTIUM FECIT)
Tiene un pórtico de templo romano y es de planta circular. La cúpula mide 43,30 mts. lo mismo que la altura y posee, un "ojo" cuyo diámetro es de 9 metros. Cuando llueve, la presión que el aire interno ejerce para salir, impide que entre el agua. Allí está la tumba de Rafael, de dos reyes y de una reina.

Comimos y con todo el calor que hacía, nos fuimos a ver la plaza Navona con forma de circo romano. Tres fuentes, una de ellas es la de los Ríos, representados con colosales estatuas:
El Nilo, El Ganges, El Danubio y El Río de La Plata.


Capuchino en Campo de Fiori






De allí a la plaza Campo de Fiori, lugar de mercado y donde nos tomamos un capuchino.


Nos acercamos a ver la fachada del Palacio Farnesio y en la plaza había dos fuentes con una enorme bañera cada una. Eran de mármol de las termas de Caracalla.
Callejeando bajamos al templo de los jesuitas, llamado IL Gesu. Grande, en el techo hermosas pinturas. En un cuadro comenzó a descender lo pintado y dejó a la vista a San ignacio de Loyola, jesuíta y fundador.
Fue algo digno de ver. Ya de entrada la música coral lo inundaba todo dejándote quieto, mirando la grandiosidad de todo el templo iluminado. En unos instantes, cobró una hermosa realidad. Me senté y quedé tan deslumbrada que, no me cansaba de ver y oír la música acompañada de un gran coro.
Nos tomamos una tarrina de helado de tres sabores en las escaleras de la plaza Minerva, enfrente de un obelisco sostenido por un elefante de Bernini. De allí callejeamos para hacer tiempo a que anocheciera y poder ver la fuente de Trevi en todo su apogeo, iluminada.
Estaba tan lleno como por la mañana.
Luego metro, andar y llegar al hotel, caer rendida en la cama. Otras 12 horas fuera de ella.
Lunes, camino hacía el sur de Roma a la Basílica de la Stª Cruz de Jerusalén, donde hay varias reliquias traidas por Stª Elena desde Tierra Santa. Trozos de Cruz, parte de la inscripción del letrero de la cruz, el famoso INRI, los clavos, etc.
De ahí a una de las grandes basílicas de Roma: San Juan de Letrán y su Scala Santa: los peldaños que supuestamente subió Jesús para ver a Poncio Pilatos, cubiertos de madera y que la gente los sube de rodillas.
Fuimos a la plaza del Poppolo. Grandísima, una de las antiguas entradas a Roma. Llegamos a la Plaza Navona nos sentamos en una terraza a comer. Un chico al lado nuestro, se disfrazó de payaso e hizo las delicias de la gente. Me reí mucho y pasé un rato muy agradable.
Luego nos sentamos de nuevo enfrente del obelisco con su fuente de los cuatro ríos y allí aproveché para escribir mis notas.

Castillo de Sant Ángelo



Tras descansar, nos fuimos al castillo y el puente de Stº Ángelo. Caminamos por la vía dei Coronari, llena de anticuarios.
Nos sentamos en la Gelatería del Teatro a tomar otro helado de tres bolas. Una de higo y dos de limón.



Puente cruzando el Tiber




Tras ver el castillo y de lejos el Vaticano, fuimos andando por la orilla del río Tíber. Cruzamos el puente Sixto y llegamos al Trastévere, el barrio más romano de Roma.



Nos sentamos en una terraza de la Plaza de Santa María in Trastévere a tomar un té helado de limón. Ya nos íbamos cuando lo pensamos mejor y dimos la vuelta, queríamos estar más tiempo y conocerlo más a fondo.
Allí me compré un bolso y fuimos a cenar a un restaurante. Al marchar camino del autobús, compramos otro bolso de regal0. Llegamos al hotel cansados. Dormí de un tirón. Otras doce horas de caminata.

Estancias de Rafael (Vaticano)







Interior de San Pedro




Al día siguiente a las nueve y media, nos fuimos al Vaticano. Colas por un lado, colas por otro. Un completo abigarramiento de gente. Convergían muchas razas, pero todas con la misma idea de ver las obras más hermosas de pintura o mismamente, la pequeña ciudad del Vaticano.


En los museos, una sala y otra oyendo al guía o por libre. Una hora, dos y por fin llegamos a la gran sala: La Capilla Sixtina, lugar donde se celebra el cónclave cuando se elige un nuevo Papa.
Apenas se podía uno mover. Un calor sofocante. Los cuerpos de la gente exudaban del calor y la excitación tan grande que el momento exigía. El murmullo era tan alto que las personas vigilantes, pedían bajar el tono. Imposible.
Tuve suerte de sentarme en un lateral y desde allí, pude ver el maravilloso techo deleitándome en cada figura. Cuando me iba, me sente de nuevo y miré arriba: todo mi ser se activó. Allí estaba la DELFICA, la sibila que más de 30 años atrás hice en un mosaico. Fue uno de mis primeros cuadros hechos con esa técnica ¿Cómo iba a saber que, tantos años después lo vería "in situ"?

Fachada de San Pedro



Después fuimos al Vaticano a la iglesia de San Pedro ¿qué puedo decir? Todo un lujo con todas las palabras. Cuando estaba mirando El Baldaquino, puesto sobre la tumba de San Pedro, no pude por menos de pensar que, una de esas columnas bastaría para que muchísimas personas comieran (esto es muy personal). Y también digo que, sin todas esas maravillas, la historia estaría incompleta.

Cuando salimos un pequeño y fuerte chaparrón, dejó la plaza totalmente vacía. Era un pequeño refresco, pues hacía mucho calor.
De ahí nos fuimos a la estación Termini, me senté a tomar un refresco mientras mi hijo se acercaba al hotel a recoger el equipaje. Aproveché el tiempo para escribir mis notas. Finalmente cogimos el tren y a VENECIA, pero eso es otra historia...









Roma 11-9-2010

*Nota: mis viajes son

Artísticos y Culturales





















































































































jueves, 23 de septiembre de 2010






C R Í T I C A S



...” A saber de dónde saca el dinero para llevar esa vida que lleva”
_ “¿Sabes?, los vecinos del centro izd. Se han comprado un coche nuevo”
_ “¡No me digas! Pues, la verdad, no sé cómo lo pagarán. Los pobres no tienen ni donde caerse muertos”.
Estas frases, o más bien murmuraciones de vidas ajenas, son de lo más común el oírlas entre la gente que no tiene otra cosa más que hacer y se siente vacía sino puede ir comentando a cada momento, los problemas de sus semejantes.

Por la mañana, mientras tomo mi desayuno, ya escucho las críticas de cierto comentarista que, sin pudor alguno, hace a la mujer, que por un motivo u otro está en auge, blanco de todas sus puyas. Son demoledoras. Hay tanta detracción en cada frase, que muchas veces pienso que ese hombre más que ejercer el oficio de crítico, es realmente un misógino miserable. Jamás le he oído una crítica loable o constructiva. Tritura sin recato alguno desde la forma de vestir, hasta el más mínimo detalle que los demás, nunca advertiríamos. Siento lástima por él, ya que esa forma de ganarse la vida la considero de lo más ruin.

La crítica, en todas sus formas, siempre ha existido y para bien o para mal, está ahí rondando nuestras vidas y nuestros actos; ensalzándonos o hundiéndonos.
Si llegas a la meta, te censuran, y sino eres capaz de hacerlo, te juzgan de la forma más cruel con sus lenguas viperinas ¿Qué hacer? Nada. Simplemente esperar a que esos vientos tan vituperables, amainen y se vayan lejos. Que se pierdan en el lugar más árido para que jamás puedan volver a echar raíces.

Lo malo es que las personas que dedican su tiempo a este hiriente oficio, están siempre al acecho y, ¡pobre de la mujer u hombre que caiga en sus garras!


La historia volverá a empezar. Es como un círculo vicioso que no tiene fin. Siempre habrá nuevos rostros, nuevas vidas y el criticón de turno que se encargará de hacer polvo a todo lo que se haga, se piense o se diga.

R.P. intelectual 00/2008/1318
León, 9 Noviembre 1996

miércoles, 30 de junio de 2010

PARÍS, CIUDAD DE ENSUEÑO


Aeropuerto de Barajas:

En un día gris, lluvioso y fresco, cogí el avión que me llevaría a la ciudad de la luz, aunque lo que dejaba en Madrid era todo lo contrario.
Despegó el avión con un cielo plomizo y una vez que llegó a los 11. 500 metros de altura el sol y el azul, fueron el mejor regalo para un viaje que duraría unas dos horas. Así todo, estábamos sobre un “colchón” totalmente relleno de nubes cargadas de agua que iban camino de España.

El hotel está en una de las calles que salen de la plaza Pigalle. Nuestra primera cita por la mañana fue para quedar extasiada viendo la más extraordinaria obra de ingeniería.

La Torre Eiffel:



La Torre Eiffel con 300 metros de altura, su estructura metálica está remachada con 2.500.000 de tornillos y es obra del
audaz ingeniero Gustave Eiffel. Perfecta y elegante, me cautivó nada más posar la vista en su esbeltez.









El segundo día fue para el museo del Louvre. Durante más de tres horas, contemplamos antigüedades egipcias, griegas, romanas e italianas.

La Venus de Milo:







La Venus de Milo con su serena belleza, la dulzura de una mirada quieta, me cautivó totalmente. Las grandes galerías de pinturas nos muestran obras de gran hermosura. Las Bodas de Canaá muy grande de Francesco Guardí.


La Coronación de Napoleón:



Las grandes galerías de pinturas nos muestran obras de gran hermosura concierto campestre de Tiziano, la coronación de Napoleón de Jacques Louis David, primer pintor del Emperador y así después de haber admirado muchos, llegamos a la “estrella” el cuadro que más gente congrega para verlo.


La Gioconda:





La Monna Lisa, llamado por muchos “la Gioconda”, obra de Leonardo da Vinci.
Tengo que decir lo siguiente: Me defraudó mucho, pues al ser el cuadro que más expectación levantaba, no permitían acercarse, estaba muy lejos para verlo con todo detalle y lo vi muy pequeño.


Así estuvimos durante horas y horas, viendo los cuadros más importantes de los grandes pintores que guarda el Louvre. Antes de irme, pude volver a ver la Venus de Milo, no me cansaba de mirarla desde todos los ángulos.

Jardín de las Tullerías:





Por la tarde paseamos por el jardín de las Tullerías, creado por Catalina de Médicis que se extiende desde la place du Carrousel, hasta la place de la Concorde.
Cuenta con hermosos parterres, esculturas y jarrones. Entre las estatuas que lo embellecen, destacan entre otras, las de César y Agripina del siglo XVII.


El Obelisco:






Llegamos a la plaza de la Concorde, en el centro había una estatua ecuestre de Luís XV abatida durante la revolución de 1789, para colocar un estrado con la guillotina.
En 1836 se colocó el Obelisco egipcio del templo de Luxor, donado por Mohammed Alí a Luís Felipe.


Arco del Triunfo:

Recorremos los Campos Elíseos y nos vamos a ver el Arco del Triunfo. Construido por orden de Napoleón para celebrar las victorias de la Grande Armée. De 50 metros de alto por 45 de ancho esta adornado con grandes bajorrelieves entre ellos, la partida de los voluntarios de 1792 de Francois Rude. Desde 1920 se encuentra bajo el arco, la tumba del soldado desconocido.
Durante nuestra visita se hizo un acto militar. Pequeños grupos de soldados, tres bandas de música, jefes militares y un nutrido grupo de banderas, pienso que eran de las regiones de Francia.

Puente del rio Sena:


Otro día más, Isla de La Cite, Lutecia, antiguo nombre de París y ciudad Gala.
La historia de París comenzó aquí en esta isla en medio del Sena, que no se llamaba todavía Ile-la-Cité, porque París sería fundada tiempo después.




Notre Dame:





Vamos a Notre Dame la catedral gótica en medio de la isla.
Allí fue coronado Napoleón como Emperador el 2 de diciembre 1804


Estuvimos en la Sainte Chapelle que custodia en ella varias reliquias entre las cuales, espinas la corona de Jesucristo. De ahí fuimos Conciergeria, levantada a comienzos del siglo XIV en tiempos de Felipe el Hermoso entre el siglo XVI y la revolución, fue prisión estatal en ella estuvieron la reina Maria Antonieta y más de 2.700 partidarios del rey gillotinados en 1793.
En 1816 la duquesa de Angulena la trasformó en capilla. En su interior la sala de los guardias y la de los hombres de Armas, en tiempos de refectorio real.




La celda donde estuvo Mª Antonieta, fue algo que me impactó y llenó de tristeza. A través de las verjas se ve la pequeña celda en la cual, está representado por medio de muñecos a tamaño real, un guardia sentado ante una mesa jugando a la baraja, otro de pie mirando por encima de un biombo a la reina Mª Antonieta que está sentada de espaldas a él en una pequeña silla. Delante una mesa con un libro abierto, se supone que es sagrado y lo está leyendo. Vestida de negro, su cabeza la tapa una capa. A su derecha un camastro viejo con una manta rota. Eso es lo que le acompañó hasta que fue guillotinada. Salí de allí totalmente desolada.

Nombres de personas guillotinadas:






En otra sala en las paredes, los nombres de todas esas personas que fueron guillotinadas.



Fuimos a comer y luego a la Sorbona. Vemos el edificio de tanto renombre.

El Panteón:




Luego el Panteón de muertos ilustres de Francia. Con la revolución fue templo de la patria. Napoleón lo volvió abrir como iglesia.
En 1885 el edificio se convirtió definitivamente en panteón para acoger los restos mortales de Víctor Hugo, Rousseau, Miraban, Zola, Marie Curie…
Las paredes están adornadas con frescos de Pubis de Chavannes.

Palacio de Luxemburgo:





Vamos a ver el Palacio y Jardín de Luxemburgo, erigido en estilo italiano por Salomón de Brosse en 1615 para la reina Maria de Médicis. El palacio fue después prisión estatal y sede del primer directorio y del Senado.

Jardín de Luxemburgo:






Hay pinturas de Jordanes y Delacroix. El jardín adornado con estatuas y fuentes.


Galerías Lafayette:







Al día siguiente entramos en las Galerías Lafayette todo un lujo
para la vista y el bolsillo.

La Ópera:




La Ópera, obra de Charles Garnier 1875 y que es uno de los mayores teatros de Ópera del mundo con capacidad para más de 1.900 espectadores y un escenario para 450 personajes. Tiene una araña de cristal en el techo de 8 toneladas. Fue decorado por Chagall con un panel circular (1963).

Iglesia de la Madeleine:


Descanso en la plaza donde esta el café de La Paix y tras eso la iglesia de la Madeleine construida por Vignon en 1806 por deseo de Napoleón que deseaba un templo dedicado a la Grande Armée. Fue transformada en iglesia y abierta al culto en 1845. Estructurada como un templo griego con 52 columnas corintias, es de una sola nave y esta adornada por un órgano de Cavaillé-Coll 1846.


Plaza de Vendôme:



Plaza Vendóme de Julles Hardonin-Mansart, de forma octogonal, esta rodeada por edificios de tres pisos con buhardillas. En el centro una columna de 44 metros de altura. Frecuentada por Proust, Hemingway etc. En 1849 murió en ella Chopin. Hay joyerías y el edificio más famoso es el Hotel Ritz (1898)


Comimos en un restaurante japonés, era la primera vez que iba a uno. No comment. Vimos los jardines del Palacio Real con estanques y estatuas. Alberga El Consejo de Estado. Nos sentamos en una terraza a tomar café.

Paseo en barco por el Sena:



Por la tarde un recorrido por el río Sena. En un barco grande lleno de pasajeros, la mayoría son japoneses. Dura hora y media y su trayecto es muy completo. Ves lo más interesante de París.




Sala del Palacio de Versalles:

Al día siguiente por la mañana el palacio de Versalles. Media hora de viaje en un metro de dos alturas. Subimos arriba, pues iba al aire libre una vez que salimos de París.
El Palacio de Versalles es grandioso. Una hora esperando en una fila, luego unos 10 minutos en otra para entrar ¿Qué puedo decir de él? Salas y salas, aposentos, pinturas, escalinatas impresionantes etc. Cerca de las tres de la tarde, salimos del Palacio.

Fuente del jardín:


Vamos a ver los grandiosos jardines con sus estanques ¡Qué hermosura! hay música que cada hora toca en un afuente, es barroca.
Después de comer en el mismo jardín en una pequeña terraza, una vuelta para admirar la grandiosidad de los jardines entre ellos el de La Columnata, rodeado de fuentes y en el centro, las estatuas del rapto de Proserpina.

Gruta de Apolo:





Nos sentamos para admirar la gruta de Apolo. Llegamos a tiempo de ver la última fuente con todos sus chorros. El Estanque de Neptuno. Nos despedimos de Versalles con un adiós triste. El metro está a rebosar.


Al día siguiente Montmartre. Cogimos el funicular hasta La Basílica del Sagrado Corazón. Enorme y desde allí arriba, vistas de todo París.

Vamos a la plaza du Tertre de Montmartre. Pequeña y llena de encanto. Muchos pintores/as están pintando, paro a observarles y veo que todos lo hacen con espátula y con mucha maestría. Sus caballetes tienen hasta tres pequeños lienzos terminados ya, colgados sobre una gran tabla más el que pintan. Estaría horas viéndoles, la mayoría lo hacen en cuadros de tamaño pequeño y su tema es muy repetitivo.

Una pinta flores o bien en jarrones, ramos o campos en flor. Es a la que dedico más tiempo en mirar. Su paleta refleja pétalos que poco a poco, hacen un colorido ramo. Precioso. Otra con acuarela en color ojo en distintos tonos, plasma en una pequeña cartulina blanca, amapolas solas o en ramo.
Los pequeños tamaños son más fáciles de vender para la cantidad de turistas que llena la plaza.
Nos sentamos en una terraza en la misma plaza y disfruto mucho viendo “mi mundo”. Cuando marchamos de allí, siento que dejo algo de mí.

Basílica del Sagrado Corazón:



Bajamos los escalones y nos sentamos en ellos para escuchar un músico tocando el Arpa, muy relajante. A lo lejos, París entre la neblina de la contaminación
Nos vamos al Centro Pompidu. Es un edificio muy moderno, El Ayuntamiento, su plaza etc.


Plaza de Vosges en el corazón de Marais es cuadrada. Allí vivió Víctor Hugo.
Nos sentamos a descansar mientras tomo un helado de nata-nuez.
Vamos a la Isla de San Luís para ver de nuevo Nôtre Dame desde atrás. Su construcción comenzó en 1163 y terminó entre los años 1875 y 1864 que devolvió a la catedral devastada durante la Revolución, su esplendor.
Bodas con historia fueron, Enrique de Navarra y Margarita de Valois, María Estuardo, reina de Escocia, con Francisco príncipe heredero de Francia, la coronación de Napoleón que se coronó a sí mismo.
Nos sentamos en la plaza, luego al mercado de las flores, y nos vamos a coger el metro hasta Pigalle. Nos sentamos en una terraza y luego al hotel.

Último día, hacer maletas, vamos a desayunar y andar y andar hasta los Inválidos, un complejo grande de edificios: Hotel des inválidos para acoger a los soldados que habían quedado impedidos durante la guerra, el Dôme con los restos mortales de napoleón, la iglesia de Saint Louis-des-Invalides y I´Esplanade, una zona verde donde se alinean 18 cañones de bronce de los siglos XVII y XVIII. A su izquierda el Hotel Biron, sede del Musée Rodin.
Iglesia de San Germain-de-Prés la iglesia más antigua de París del siglo VI. Cuenta con un campanario romántico. En ella están enterrados el rey polaco Giovanni Casimiro y el filósofo Cartesio.
Estamos en el barrio latino y nos sentamos en una terraza “Les Deux Magots” enfrente de San Germain. Mientras, el móvil es usado constantemente en llamar al aeropuerto, a Madrid, a los amigos para enterarnos si el aeropuerto está abierto. Tenemos el vuelo de regreso a España sobre las siete de la tarde.
A las 2 recogemos el equipaje del hotel y nos vamos para Orly, aeropuerto. Hay mucha gente en él. Unos esperando su vuelo y otros que los aeropuertos donde van se abran.
Hay lista de espera en el que sale a las 5. Si tenemos suerte, entramos sino, en el nuestro a las siete. La suerte nos sonrió y tomamos el de las cinco.
El primer vuelo que salía de París, después de una semana de total paralización en todos los aeropuertos de Europa a causa de la nube de cenizas que cubría todo el cielo que salían del Volcán cuyo nombre impronunciable es EYJAFJALLA de Islandia.
Una vuelta feliz y tranquila. Llegamos a Madrid dos horas más tarde. Una semana llena de encanto.








Notas: De 8 a 10 horas diarias andando
Subíamos y bajábamos más de 5.000 escalones
(El metro de París es el más antiguo de Europa
NO tiene escaleras mecánicas)

León 4 Mayo 2010
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