EL SECRETO ESTA EN LA LLAVE

lunes, 27 de julio de 2020

CUANDO TODO NOS FALLA




6 razones por las cuales está bien fallar - Hábitos Exitosos





CUANDO TODO NOS FALLA



El otro día, mientras me tomaba un bocadillo, estuve leyendo unas estadísticas referentes a los ancianos. En un momento dado, un bocado casi se me atragantó al leer un dato estremecedor. Decía más o menos así: “Las parejas que tienen a su cargo una persona anciana, en tiempo de vacaciones buscan un hospital para dejarlo allí. Otras, sin escrúpulo alguno, lo olvidan en algún lugar más idóneo como puede ser una gasolinera”.

La verdad, no es que no lo supiera, pero verlo reflejado así fríamente en letras, me quitó las ganas de seguir comiendo. Durante un tiempo, me sentí anímicamente mal.
¿Cómo es posible que hagan eso? Ellos fueron quienes nos concibieron. Entre lágrimas y sonrisas, nos trajeron a la vida. Las noches se confundían con los días, ante el menor llanto o dolor. Bajo su atenta mirada, aprendimos a caminar y a decir las primeras palabras. Nos mimaron, nos amaron tal y como éramos. Nos dieron sus mejores años...

Y ahora, cuando más nos necesitan, cuando todo les falla, nosotros, sus amados hijos, les dejamos en el rincón más inhóspito, como si fueran un fardo que nos pesa demasiado. ¿Por qué? ¿Aparcarlos lejos de nosotros, para que no estorben y nos dejen vivir lo mejor posible?
Analicemos y pensemos. La ciencia ha avanzado mucho, demasiado en algunas materias, puesto que ahora vivimos más años y la cifra de ancianos se incrementa más y más.

Se buscan soluciones y el resultado, son las residencias para La Tercera Edad. No tengo nada en contra de ellas, pero creo que nuestro deber es cuidar y atender, siempre que no haya una enfermedad grave, a nuestros padres. Darles todo lo que ellos nos dieron.
Siento una gran tristeza al pensar, dónde iré a parar yo algún día. Espero que sea entre mis hijos y las risas de unos guapos nietos. Si no es así, ¿de qué me va a servir vivir muchos años? ¿Qué voy a ganar con llegar a los cien años o más?


¡Sesudos inventores!, ¿Cuándo darán con el invento que libre a los ancianos de la soledad y de la tristeza? Porque, hacía allí vamos todos ¿no?




R.P.00/2008/1318
León, 27 Enero 1998

sábado, 18 de julio de 2020

CUANDO LA TIERRA DUERME




          
                                    Imagen gratis: suelo, seco, agricultura, tierra, suelo



               CUAN D O    L A    T I E R R A    D U E R M E




“No la despiertes.  Déjala dormir. Necesita descansar, está agotada. Mímala, ámala, ella será tu último refugio cuando digas adiós”
-¿Por qué te enfadas así?
-No estoy enfadada.
-Entonces, ¿por qué machacas así la tierra con esa piedra?
-Lo hago para ahogar mi rabia.
-Ves cómo estás enfadada. No deberías hacer eso.
-Cuál, ¿machacar la tierra?
-Sí.
-¿Por qué? No sufre, no sangra, no llora, no grita.
-Eso crees tú. La tierra está tan viva como tú y yo.
-Ya no soy una cría. Soy una mujer.
-También lo soy yo, pero  nunca olvidaré las palabras  que un día me dijo  mi abuela cuando yo era  una niña y, al igual que tú, descargaba mi furia contra la tierra a patadas.

“No la despiertes...”
Sus palabras, me abrieron a un mundo desconocido y hermoso. Me hizo caminar descalza para que mi piel tomara contacto con ella. Que supiera de su aspereza,  su blandura. En mis manos depositó un puñado de ella. “Cierra los ojos, me dijo, y trata de oír lo que te dice”.
Estaba triste, bajo ella había mucho sufrimiento. Ni los cálidos rayos de sol, ni las bellas flores que había, eran suficiente motivo para que olvidara, que en sus entrañas, miles y miles de cuerpos habían encontrado su final en una guerra sin fundamento alguno como
 lo son todas las guerras.
Desconcertada, dejé que se escurriera entre mis dedos.

“Déjala dormir...”

-“Tienes que respetarla. Está viva y vive para que tú puedas vivir. Ella sufre cuando la maltratamos. Nos ha dado todo cuanto le pedimos y nunca se queja de nuestro desmedido pedigüeño. No seamos tan injustos con ella cuando todo su esplendor decaiga, desaparezca, es tiempo de arroparla y esperar su nuevo despertar”.

“Necesita descansar...”
-Durante meses y meses, luchó contra La Naturaleza, que le regaló de todo. La abrasó, secó y resquebrajó. La mojó tanto, que incluso a veces la inundó. Cuando se preparaba para su letargo, el frío y la escarcha, hicieron que su desolación fuera más triste. Pero ella, siempre fiel a esa humanidad que la cuida, pese a todos esos sinsabores que soportó, nos alimentó y vistió sus mejores galas en honor a unos seres, que la mayoría de las veces, no lo merecemos.

“Está agotada...”
-Siéntate a mi lado.
Junté mi pequeño cuerpo al lado del suyo. Su cálido abrazo envolvió mi pequeñez.
-“Mira lo que pisas”.
Sus manos añosas, pero llenas de fuerza, tomaron una tierra seca, desvaída, que se apretujaba en pequeños terrones para darse un aliento que los días iba acortando.
-“Ya no está firme, ni presta como meses atrás. Su cansancio  junto a su sequedad, hace que parezca muerta. No lo está. Cuando la tierra duerme, nos invita a su descanso y nosotros sabedores de todo su esfuerzo, lucha y paciencia, la dejamos dormir. Lo merece. No la pidas ahora, lo que tan generosamente nos dio en su tiempo”.

¡Mímala! ¡Ámala!

-“Lo mismo que amas a tus padres, ámala a ella. Cuando naciste, ya estaba aquí. Recibió tus primeros pasos, tus juegos y también, tu rabia cuando algo te salía mal.
Alguna vez, sentiste su mordedura dolorosa en las rodillas. Está viva y muestra de vez en cuando su enfado.
Aprende a mimarla. Dala todo lo que necesita. No es muy exigente y, ¡te lo agradece tanto! Niña mía, eres aún muy pequeña quizá para entender todo esto que te estoy diciendo, pero creo que es ahora cuando mejor se entiende todo.
A mí, nadie me enseñó  lo que te estoy diciendo, cuando tenía tu edad. Pero yo nací a su lado. Corrí como un cervatillo, libre, descalza sobre ella  aprendí mucho. Su olor cuando es mojada por la lluvia, no tiene igual. Es limpio, fresco, como un bebé  después de su baño.
Ella fue testigo de mi primer amor. Los besos y caricias que mi ardoroso cuerpo recibía, la tierra era nuestro lecho, soportó con callada envidia, todas esas sensaciones que estremecían todo mi ser”.

“Ella será tu último refugio cuando digas adiós”
-“Cariño, en ésta vida todo lo que nace muere. La muerte es algo a lo que jamás podremos sustraernos. Es una cita ineludible a la que todos debemos acudir y ella, la tierra húmeda, seca, apelmazada o suelta, te tomará, te abrazará y juntas os fundiréis hasta que formes parte de ella. La tierra nos recoge a todos. No es racista, ni entiende de dogmas”.
-Tu abuela debió de ser una mujer maravillosa. Sensible y fuerte a la vez
-Eso pienso yo. Tenía unos conceptos muy claros de la vida. Sabía cómo enfrentarse a ella. Fue la mejor maestra que tuve. Todo lo que me dijo y enseñó, quedó muy grabado en mí. Así que ya sabes: “No la despiertes, déjala dormir...










r.p. 00/2008/1315
León 12 5- 1998














sábado, 11 de julio de 2020

DÉBILES MORTALES


                        
Cuáles son los nuevos síntomas que puede presentar una persona ...




                             DÉBILES  MORTALES


El  otro día, acompañé a una persona a un centro hospitalario, ya que tenía que hacerse varias pruebas y análisis. La espera fue larga y durante ese tiempo pude constatar que,  todos los que allí acuden por una causa o por otras, automáticamente pierden su orgullo y en sus rostros aflora la angustia, el miedo y la soledad.

En ese largo tiempo de espera me dediqué a observar a  las  personas que allí estaban y una de las cosas que más llamó mi atención fue, que tanto los más jóvenes, como los de más edad, exhibían en sus rostros, casi sin darse cuenta, la lógica preocupación de tener que acudir a ese centro.
Poco a poco, las verdades ocultas salían a flote y los que momentos antes de entrar eran seres altivos, se iban transformando en débiles mortales.

Habían nacido con un cuerpo que albergaba una fantástica máquina, única en su género. Pero ya fuera por causas ajenas o bien, por excesos y abusos en sus funciones, esa maravillosa máquina, empezaba a fallar y se manifestaba en diversas protestas que les llevaba a visitar el centro hospitalario con cierta suspicacia.

 Mis ojos escrutaban los rostros de las personas que esperaban a entrar en la consulta y generalizando deduje, que cuando el cuerpo lanza ese aviso de que algo anda mal, todos los seres humanos vuelven a sus orígenes es decir, a su condición de débiles mortales en la cual, las enfermedades no hacen distinción alguna entre pobres y ricos, puesto que todos provenimos de una misma raíz.

Unos junto a otros, estaban sentados esperando ser llamados y por una vez, creo que lo único que les diferenciaba, era su ropa y  forma de comportarse.
En esos momentos cruciales es cuando uno se da cuenta que el dinero no lo es todo;  puede ayudar a una mejor atención, pero nada más.
Todos hemos nacido bajo el estigma de la mortalidad y allí nos hemos de encontrar.












R.P.00/2008/1318

León 14 Abril 1996

sábado, 4 de julio de 2020

LA POBREZA QUE NOS RODEA



                                                            



              La pobreza, cada vez más femenina | TN


                LA POBREZA QUE NOS RODEA                               



Las estadísticas de cualquier índole, es algo que últimamente me gusta leer para saber datos números informes de todo lo que sucede en este planeta llamado Tierra. Hoy me ha llamado la atención la pobreza que nos rodea  y que se va extendiendo cada vez más en detenimientro de los países del Sur.
Las cifras son mareantes. Los millones de personas que intentan vivir en ese lugar del mundo con unos recursos mínimos, hace que nos planteemos la gravedad de una situación cada vez más problemática.

 La pobreza tal y como se la conoce, afecta en realidad  a muchísima gente que vive ya no es países  subdesarrollados, sino que la tenemos a la vista  en cualquier familia o personas solitarias,  que mendigan para poder llenar sus estómagos.
Las personas que tenemos un mínimo de piedad, hay veces que nos sentimos incapaces   al ver a esas mujeres u hombres, que sufren las consecuencias  de su necesidad.
Hay que meterse en la piel de ellos y saber afrontar el día a día, para hacer frente a todos esos grandes o pequeños problemas  que tienen, al no contar con suficientes medios.
Los que tenemos el privilegio de recursos para vivir, no podemos olvidarnos de esos seres  que están pasando  verdaderas penurias y ser más justos con ellos.

Es  inadmisible ver, cómo se gasta el dinero  en cosas  que a la postre,  no sirven nada más, para que unos pocos se luzcan o saquen provecho de ello. Tenemos que olvidarnos de una vez  y por todas, de la consabida frase: “Siempre habrá ricos y pobres”. Si aceptamos ése dicho como algo que jamás cambiará, estamos cerrando la puerta a millones de necesitados. Hay que ser valientes y forzar a que el destino, interrumpa su inhumano proceder y neutralizar la balanza  en beneficio de los pobres
¿Quién ha dicho que no se puede?  Querer es poder. No digamos ésta escueta frase en  tono impersonal.
Rechazo rotundamente esas huelgas en las que vierten al suelo, miles y miles de litros de leche, cuando hay tantos niños sedientos de ella.
Rechazo esas huelgas en las que se tiran cajas y más cajas de verduras,  frutas y todo lo que hay en los camiones, cuando hay tanta hambre, tanta pobreza ¿Quién gana con estos destrozos?  Personas que jamás han pasado hambre. No se puede admitir que un niño vaya a la cama sin cenar.

  
¿No dormiremos mejor  si sabemos, que el pobre de la esquina ya no es tan pobre, gracias a nuestra generosidad en darle la dignidad que merece?
Creo sinceramente que sí.

*No hay disculpas ni palabras que valgan. Sólo en 
África generaciones enteras mueren cada pocos 
minutos por falta
de alimento. Sin palabras











R.P. intelectual 00/2008/1318

León 24 Mayo 1998